sábado, 31 de octubre de 2020

AL CÍRCULO DE LECTORES Y PARA MI NIETA YUNNI

AL CÍRCULO DE LECTORES

La Calaca un día llegó

Y tanto fue su interés

Que a quedarse se decidió.


Cada ocho días la liga

Para nuestro taller subían

Con entusiasmo y alegría,

Dos la conducción compartían.


Alex nunca escatimaba su trabajo diligente,

Ni Germán su memoria erudita, salpicada con humor.


La recién llegada veía

Que cada sesión era un banquete:

Libros, pelis, videos y hasta mangas había

Que todos los asistentes

Con gran deleite engullían.


Germán guiaba las discusiones

Y calmaba los arrebatos,

Con paciencia y buenas razones

A todos dejaba un sabor grato.


Y la Flaca no fallaba ni a una sola sesión.

Cosa simple no era, más bien aquello era un arte:

Llevar a un grupo tan disparejo

A trabajar con tesón y a descubrir esa parte,

De saber y riqueza interior.


Y así, Gina ya estaba en el libro número mil

De su saga favorita con el Oso Cavernario,

Mientras Yitty no paraba de leer y de anotar

Con rigor tres libros diarios y todo eso sin dormir.


Hasta que un día la Catrina

Celosa y envidiosa, nos sorprendió:

—“A estos dos los quiero pa’ mí solita”

Y ni siquiera dos veces se lo pensó.


¡Ay! Pelona malvada, por qué tuviste

Que llevarte a Alex y a Germán juntos.

Nos has dejado a todos tan tristes

¡Y eso no nos parece justo!


David Tena.

30 de Octubre, 2020.




PARA MI NIETA YUNNI

Yunni no paraba de jugar,

Corriendo, subiendo y bajando.

Y no vió a la Huesuda llegar,

Que se la llevó bailando.


David Tena

28 octubre, 2020.


LA REPÚBLICA LECTORA

Por Edna López


La Calaca baila y baila 

muy feliz en el panteón,

cuando ve a Germancito 

dando clases por el zoom.


Prende su computadora 

y ansiosa escucha la lección,

pero Alex enojado 

no le presta su atención.


Gina, Yitty y Edith

muy buenas alumnas son

y David que es aplicado 

aprende todo de un jalón.


La Calaca entusiasmada 

quiere ya participar,

pero Germán y Alex 

no la dejan opinar,


le dicen que no ha leído

lo que dejaron ayer,

que no sabe de política 

ni tampoco del taller.


Se puso guapa y muy linda 

y al diputado fue a ver,

"Ricardito" le dijo coqueta 

"yo quiero leer y leer,

pero esos envidiosos

no me dejan aprender".


Yo tampoco te quiero, 

le contestó Ricardito, 

pues tu lugar no está aquí

sino con los difuntitos.


La Calaca dijo entonces: 

"Como no entienden razones 

ya no les voy a rogar, 

a todos juntos y pronto

me los voy a llevar, 

pero allá en el camposanto

libros no van a leer, 

porque a todos los pondré 

a cantar y a bailar."



LA REPÚBLICA LECTORA

Por Alex Cadena


Estaba la Calaca muy molesta,

con ese grupo que era bien ruidoso:

Aquel decía, luego la otra opinaba,

y así los demás; para ella, engorroso.


Tan calmo que es cuando ella labora:

las almas frías, trance silencioso:

la tardía compunción en mala hora.

Mas con estos el viaje es fragoroso.


República Lectora es que se llama

el grupo de aquellos estrepitosos;

que el libro, el manga y la película

¡y no paran de hablar los fastidiosos!


Entonces se arrepiente doña blanca,

que quiere devolver a los llevados.

Uno a uno los regresa de la barca.

"Vayan con sus desvaríos a otros lados".



jueves, 29 de octubre de 2020

AL MAESTRO GERMÁN Y AL COMPAÑERO DAVID

AL MAESTRO GERMÁN

Por Georgina Martínez Curiel


La Calaca está de fiesta

porque sus festejos llegaron

llevándose a un maestro

de un taller muy literario.


Por qué estás tan feliz, pregunto,

si lo que hiciste está mal:

"Pues es que ese es el asunto

que a mí no me gusta estudiar".


Ay, qué mala calavera,

entonces fue tu ignorancia

la que provocó que fueras

por Germán en tu asechanza.



AL COMPAÑERO DAVID 

Por Georgina Martínez Curiel


Qué haces por aquí huesuda

¿por qué viniste otra vez?

Es que siempre quedo muda

y si me lo llevo... sabré.


Que este muchachito es.

Y, no por estar bonito,

está buscando, lo sé,

ser siempre el erudito.


Él ha aprendido tanto.

Siempre está lee y lee.

Se llama David el encanto

que esta vez me llevaré.




DOÑA ADELITA Y HÉCTOR

DOÑA ADELITA

Por Yitty Ruiz


En el restaurante

se encontraba doña Adelita

en su silla tomaba su tequila

degustando su torta de carnitas


Si me conoces

sabes que hablo de mi abuelita


La calaca muy astuta

veía a doña Adelita

en sus planes ya la tenía


Así dormidita

se llevó a mi abuelita

esta calaca

no perdonó a la guapa doña Adelita




HÉCTOR

Por Yitty Ruiz


Estaba Héctor cocinando

y la calaca algo tramaba

él seguía cocinando

y fingía que nada pasaba


Cuando terminó la carne asada

la calaca quedó muy asombrada.


Ésta se fue muy empanzonada

y dejó a Héctor en esta tierra

para que siguiera haciendo

ahora una paella muy a la mexicana.



miércoles, 28 de octubre de 2020

AÚN ESTÁN CONMIGO

Quiero aprovechar esta oportunidad para conmemorar a mis seres queridos ya ausentes. Para sentir que puedo revivirlos en mi pensamiento y en mi corazón, mirarlos y aún hablar con ellos como lo hice tantas veces.


¿De quién es la primera imagen que se aparece ante mí? Es mi abuelo materno, el patriarca de la familia, sencillo, serio, de pocas palabras pero con una alegría serena e investido de una gran autoridad moral. Siento que fue mi compañero de caminatas, guía en algunas de mis inquietudes de púber y mi modelo en muchos sentidos. —Siempre me acompañas, abuelito.


En seguida llega mi padre. ¡Cuántos sentimientos ligados a su persona! Sentimientos que fueron evolucionando mientras él vivía: del intenso amor al rechazo y aún tal vez al odio, para aterrizar ya siendo yo adulto en una relación más comprensiva, tolerante y afectuosa. Sin embargo después de su partida, hace ya cuarenta años, he tenido que hacer muchas recapitulaciones y muchas revaloraciones de mi relación con él. El balance: hizo lo que su tiempo, sus circunstancias y sus capacidades le permitieron y su guía fue siempre el amor que sentía por su familia. ¡Que descanse en paz!


Mi madre personificaba la abnegación, la entrega total y sin condiciones. Por supuesto con limitaciones y errores, como todo ser humano, pero siempre una fuente inagotable de amor, aceptación y apoyo para todos los suyos, hasta el último día que nos acompañó aquí. —Hoy me doy cuenta, cuánto me duele tu partida. ¡Bendita seas!


Y luego mis hermanos. Dos hermanos he perdido: el mayor de nosotros con 45 años, cáncer pulmonar. Una partida prematura, absurda, que no debió ser. Aún me rebelo y no lo acepto, era un alma buena. ¡Tanta vida por delante, su esposa, sus hijos, su gran sensibilidad artística plástica! Me llevaba tres años y cuando éramos niños yo trataba de imitarlo en muchas cosas, a veces no del todo adecuadas. Teníamos un vínculo muy fuerte, él me protegía pero también me alentaba a demostrar lo que yo podía hacer. —¡Hasta la vista querido hermano!


Finalmente, uno de mis hermanos más pequeños (fuimos diez en total) igual que mi padre y mi hermano mayor, fumador empedernido. Él se fue más joven aún. Siempre fue frágil, inseguro, débil, como asustado ante la vida y sus problemas. Me inspiraba ternura y deseos de protegerlo, pero eso sólo es posible y saludable hasta cierto punto. —Ahora ya descansas hermanito, tal vez algún día, en algún punto de la eternidad nos volveremos a ver y me dará mucha alegría que así sea.


Estas líneas han sido remembranza, homenaje pero también catarsis liberadora. Ahora siento mi corazón y mi mente más libres, mi pecho más pleno pues mis seres queridos que han partido, no los he perdido, aún están conmigo.


David Tena García.

28 de octubre de 2020.



lunes, 5 de octubre de 2020

EL DESPERTAR A LA VIDA

Texto participante del 1er. Concurso de Cuento Breve "Experiencias de nuestra ciudad"


Por Isabel Nochpango Cancino

 

Abro mi ventana y veo un sol radiante, respiro profundo y siento como el aire acaricia mi rostro. Me siento libre para iniciar el domingo, día de descanso después de una larga jornada de trabajo, me apresuro para vestirme y aún estoy indecisa de que ponerme, ya que recuerdo que tengo una cita con algunos amigos para hacer un recorrido por el bosque en bicicleta. Decido ponerme algo abrigador, pero a la vez ligero, me pongo en camino para llegar a mi cita. Al llegar al punto de reunión, veo con gusto que varios de ellos ya han llegado.

Nos saludamos y empezamos a platicar de como estuvo nuestra semana en el trabajo, tratando de hacer tiempo para que lleguen los demás, no pasa mucho tiempo, para que todos estemos reunidos y ponernos de acuerdo en que punto vamos a iniciar y donde terminar nuestro recorrido, es algo que a todos nos gusta hacer en bicicleta y lo disfrutamos mucho.

Antes de empezar les recuerdo que yo tengo que retirarme temprano, ya que es cumpleaños de la tía Rosita, ¡cumple nada menos que setenta años!, y con la familia acordado festejarlo con una comida de carne asada en la casa de la prima Laura, ya que ella tiene una casa amplia y hermosa.

Empezamos a disfrutar nuestro recorrido por el bosque, yo me aparto un poco del grupo, porque se me antoja recostarme en el pasto, ya que tiene un color verde majestuoso, dando la impresión de una alfombra muy tupida y esponjosa, ¡que delicia es poder sentir lo fresco del pasto ya que en la noche había llovido y quedó con un poco de humedad y frescura, realmente lo disfruto poco, porque me puede hacer daño la humedad.

Me incorporo nuevamente al grupo disfrutando lo frondoso de los árboles que nos rodean, ya casi al final del recorrido hacemos una pausa para empezar a ver donde van a ir a comer y decido que es el momento de emprender mi camino a la cita con la familia, me despido de ellos haciéndoles saber que disfrute mucho su compañía y que estaremos en contacto para nuestro siguiente recorrido.

Me dispongo a ponerme en marcha hacia la casa para darme una ducha, arreglarme y así estar presentable para el convivio con la familia. Pero ¡Oh, recuerdo que tengo que pasar a la pastelería y recoger el pastel!. Me doy prisa y veo que mi esposo se está arreglando para poder irnos, le hago mención que lo haga con calma, que todavía tengo que ir por el pastel, le hago hincapié en que lo quiero ver muy guapo, él voltea y me sonríe.

Estamos llegando a la casa de mi prima Laura, en la entrada nos llega el delicioso aroma de la comida, en ese momento mi estómago me recuerda que mi desayuno fue ligero y empiezo a disfrutar el sabor de la carne asada.

Al entrar a la casa lo primero que visualizo son los hermosos rosales en flor, saludamos a la familia y con la mirada empiezo a buscar a la festejada. La localizó y me dirijo hacia ella, le estrechó la mano y le doy un fuerte abrazo, un beso en la mejilla y le deseo un feliz cumpleaños.

De la bolsa de mi pantalón, saco una pequeña caja que contiene un anillo que yo misma había elaborado, especialmente para ella, y se lo hago saber, lo recibe con mucho gusto y lo coloca en su dedo, orgullosamente los enseña al resto de la familia, haciéndoles saber que yo lo había diseñado especialmente para ella, me alegra mucho que le haya gustado.

La tía Rosita amablemente nos indica que pasemos a degustar la deliciosa carne asada y empieza la comilona todos contentos disfrutamos el momento y pienso “que hermoso es estar al lado de la familia”. De pronto siento una mano que oprime la mía, abro lentamente los ojos y veo la figura de mi hermana que sostiene mi mano, veo en sus ojos el llanto que apenas puede contener.

No conozco el lugar donde me encuentro y le pregunto “en dónde estoy, qué hacemos aquí”, mi hermana me responde que estoy en el hospital.

¿En el hospital?, pero si yo estaba con mis amistades, haciendo un recorrido por el bosque, después me dirigí junto con mi esposo a festejar a la tía Rosita.

Ella me contesta que eso no es posible ya que estuve muy enferma y me tuvieron que hospitalizar, que estuve en coma y que acabo de despertar, que lo que tuve fue un hermoso sueño. Pero lo más importante de esto es que estás viva estás viva y tendrás la oportunidad de volver a tener más festejos con la familia y frecuentar nuevamente a tus amistades y amigos, que por el momento lo que necesito es recuperarme.

LA GUERRA DE FUEGO

Comentarios de la película La Guerre du Feu (1981) por David Tena García, integrante del círculo de lectura La República Lectora


SINOPSIS:

Al parecer la historia se remonta en el tiempo unos 80 000 años, pero es muy difícil imaginar cómo vivían las personas entonces. Sólo basándose en los hallazgos arqueológicos han podido deducirlo y es lo que la película trata de describir.

Vivían en cuevas o cavernas naturales, en pequeños grupos, con el aparente liderazgo de un anciano, en condiciones insalubres y con "hábitos de limpieza" muy semejantes a los de los chimpancés (despiojamiento). Si eran afortunados, disponían de una hoguera, la cual transportaban a todos lados y trataban de conservar a toda costa, pues este grupo no sabía aún como producir el fuego. Ocupaban éste para calentarse, cocer la carne, fabricar sus lanzas rudimentarias y para ahuyentar a las fieras.

El fuego era una posesión muy valiosa y, por lo tanto, se lo disputaban muy violentamente con otros grupos humanos o semihumanos.

El clan de la película, tras verse privado de su fuego, envía a tres de sus hombres a recuperarlo. Resulta una larga y accidentada travesía: padecen fatigas, hambre y los ataques de animales salvajes hasta que logran robar el fuego a un grupo de humanoides caníbales, aunque sólo lo conservan muy poco tiempo.

Considero que la cinta trata de recrear aspectos clave de la "humanización"; de nuestros remotos antecesores, mismos que ahora nos distinguen de otras especies animales: el sentido del humor o la risa; el rechazo al canibalismo; el uso de las plantas con fines curativos; el asombro y el gozo ante diversos aspectos de la naturaleza (las aves en vuelo, las estrellas y la luna).

También se pueden observar "progresos tecnológicos" como la fabricación de puntas de lanza; utensilios de barro así como la construcción de chozas rudimentarias.

Al ser capturados por una tribu más desarrollada y que ya tiene un lenguaje articulado observan, entre otras cosas y con gran asombro, cómo producen el fuego. Aunque esta tribu los acepta ellos huyen una noche y una mujer se les une.

Después de algunas peripecias más llegan con su clan original y son recibidos con gran júbilo al ver que traen el fuego pero no sólo eso: ¡YA SABEN CÓMO PRODUCIRLO!

 

COMENTARIO:

Esta película me despierta una mezcla de sentimientos: una cierta incomodidad al verme reflejado en esos seres, en esas especies tan cercanas a lo animal. Quizá mi incomodidad provenga de que algunas de esas características aún perduran en nosotros "los hombres modernos y civilizados" (la belicosidad, el afán de conquista y dominio, la sexualidad desbordada).

Pero también, y de una manera más importante, me generó asombro y admiración el poder ver la recreación del nacimiento, de la humanización de ese ser animalesco, aún no totalmente erecto. El paulatino despertar de su inteligencia en su diaria lucha por sobrevivir. Sus descubrimientos, muchos de ellos accidentales o por ensayo y error, que se fueron dando a lo largo de miles de generaciones. ¡Cuánta lucha, cuánto dolor y sufrimiento, pero también cuánta perseverancia para caer y volver a levantarse, para reinventarse una y otra vez e ir acrecentando el legado genético y cultural de la humanidad!


https://www.facebook.com/watch/?v=382448488818130

A partir de Harpur y de Aureliano

Breve síntesis y opinión de lecturas de Patrick Harpur por Álex Cadena, integrante del Círculo de Lectura Doctor Germán Andrade A partir de ...