Texto participante del 1er. Concurso de Cuento Breve "Experiencias de nuestra ciudad"
Por Isabel Nochpango Cancino
Abro mi ventana y veo un sol radiante, respiro profundo y siento
como el aire acaricia mi rostro. Me siento libre para iniciar el domingo, día
de descanso después de una larga jornada de trabajo, me apresuro para vestirme
y aún estoy indecisa de que ponerme, ya que recuerdo que tengo una cita con algunos
amigos para hacer un recorrido por el bosque en bicicleta. Decido ponerme algo
abrigador, pero a la vez ligero, me pongo en camino para llegar a mi cita. Al
llegar al punto de reunión, veo con gusto que varios de ellos ya han llegado.
Nos saludamos y empezamos a platicar de como estuvo nuestra semana en el trabajo, tratando de hacer tiempo para que lleguen los demás, no pasa mucho tiempo, para que todos estemos reunidos y ponernos de acuerdo en que punto vamos a iniciar y donde terminar nuestro recorrido, es algo que a todos nos gusta hacer en bicicleta y lo disfrutamos mucho.
Antes de empezar les recuerdo que yo tengo que retirarme temprano, ya que es cumpleaños de la tía Rosita, ¡cumple nada menos que setenta años!, y con la familia acordado festejarlo con una comida de carne asada en la casa de la prima Laura, ya que ella tiene una casa amplia y hermosa.
Empezamos a disfrutar nuestro recorrido por el bosque, yo me aparto un poco del grupo, porque se me antoja recostarme en el pasto, ya que tiene un color verde majestuoso, dando la impresión de una alfombra muy tupida y esponjosa, ¡que delicia es poder sentir lo fresco del pasto ya que en la noche había llovido y quedó con un poco de humedad y frescura, realmente lo disfruto poco, porque me puede hacer daño la humedad.
Me incorporo nuevamente al grupo disfrutando lo frondoso de los árboles que nos rodean, ya casi al final del recorrido hacemos una pausa para empezar a ver donde van a ir a comer y decido que es el momento de emprender mi camino a la cita con la familia, me despido de ellos haciéndoles saber que disfrute mucho su compañía y que estaremos en contacto para nuestro siguiente recorrido.
Me dispongo a ponerme en marcha hacia la casa para darme una ducha, arreglarme y así estar presentable para el convivio con la familia. Pero ¡Oh, recuerdo que tengo que pasar a la pastelería y recoger el pastel!. Me doy prisa y veo que mi esposo se está arreglando para poder irnos, le hago mención que lo haga con calma, que todavía tengo que ir por el pastel, le hago hincapié en que lo quiero ver muy guapo, él voltea y me sonríe.
Estamos llegando a la casa de mi prima Laura, en la entrada nos llega el delicioso aroma de la comida, en ese momento mi estómago me recuerda que mi desayuno fue ligero y empiezo a disfrutar el sabor de la carne asada.
Al entrar a la casa lo primero que visualizo son los hermosos rosales en flor, saludamos a la familia y con la mirada empiezo a buscar a la festejada. La localizó y me dirijo hacia ella, le estrechó la mano y le doy un fuerte abrazo, un beso en la mejilla y le deseo un feliz cumpleaños.
De la bolsa de mi pantalón, saco una pequeña caja que contiene un anillo que yo misma había elaborado, especialmente para ella, y se lo hago saber, lo recibe con mucho gusto y lo coloca en su dedo, orgullosamente los enseña al resto de la familia, haciéndoles saber que yo lo había diseñado especialmente para ella, me alegra mucho que le haya gustado.
La tía Rosita amablemente nos indica que pasemos a degustar la deliciosa carne asada y empieza la comilona todos contentos disfrutamos el momento y pienso “que hermoso es estar al lado de la familia”. De pronto siento una mano que oprime la mía, abro lentamente los ojos y veo la figura de mi hermana que sostiene mi mano, veo en sus ojos el llanto que apenas puede contener.
No conozco el lugar donde me encuentro y le pregunto “en dónde estoy, qué hacemos aquí”, mi hermana me responde que estoy en el hospital.
¿En el hospital?, pero si yo estaba con mis amistades, haciendo un recorrido por el bosque, después me dirigí junto con mi esposo a festejar a la tía Rosita.
Ella me contesta que eso no es posible ya que estuve muy enferma y me tuvieron que hospitalizar, que estuve en coma y que acabo de despertar, que lo que tuve fue un hermoso sueño. Pero lo más importante de esto es que estás viva estás viva y tendrás la oportunidad de volver a tener más festejos con la familia y frecuentar nuevamente a tus amistades y amigos, que por el momento lo que necesito es recuperarme.

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